La diversificación de la diversificación. Esa es la base del proyecto más ambicioso de la cadena andaluza Fuerte Hoteles, que se propone construir en Marbella (Málaga) una ciudad del conocimiento en la que combinará oferta residencial (viviendas, hoteles, etcétera) y servicios dirigidos específicamente a atraer empresas tecnológicas, especialmente de nanotecnología. Su nombre, Marbella Tecnópolis, y la inversión prevista a largo plazo, casi 1.000 millones de euros.
Así lo explicaron los responsables de la compañía en la última reunión de la Plataforma 2i, celebrada en El Rompido (Huelva). Fuerte Hoteles pretende construir, en una finca de 400 hectáreas entre Marbella y Ojén, un espacio en el que se mezclen usos residenciales con usos productivos (científicos, tecnológicos, empresariales y servicios avanzados). Este modelo cuenta con referentes anteriores como el complejo Sophia Antipolis, en Niza (Francia), que ocupa 2.000 hectáreas en las que se ubican 1.350 empresas y unos 35.000 trabajadores. Al igual que Marbella, Niza era una zona turística muy conocida en todo el mundo, por lo que el tirón de su nombre sirvió para atraer proyectos. Otros ejemplos son los de Aspen (EEUU) y Davos (Suiza).
La iniciativa de Marbella Tecnópolis nació de un acuerdo entre Fuerte Hoteles y la empresa Principia Technology Group –spin off del prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT)–, que instalará en el parque su fundación y un centro de innovación que incluirá un laboratorio de nanotecnología. Los responsables de Fuerte Hoteles creen que la tecnópolis puede atraer a otros proyectos incipientes que encuentren en este recinto el marco idóneo para desarrollarse.
En concreto, el objetivo es que se instalen empresas de nanotecnología, materiales avanzados, tecnologías de la información y la comunicación, energías renovables o biotecnología, así como organismos públicos, y que sus directivos y trabajadores residan en el recinto. Éste tendrá infraestructuras y servicios de telecomunicaciones avanzados, incubadora de empresas, espacios para congresos, hoteles, centros sanitarios y educativos, oficinas...
El suelo es ya propiedad de Fuerte Hoteles –su adquisición costó 218 millones de euros–, pero debido a la actual revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Marbella el proyecto se encuentra en stand by. Sus promotores están ahora dando a conocer la iniciativa y buscando apoyos públicos y privados, y calculan que cuando esté en pleno funcionamiento albergará 300 empresas y entre 8.000 y 10.000 trabajadores, de los que el 60 por ciento residirán en la tecnópolis, donde vivirán unas 21.000 personas.
De momento, el 15 de junio la compañía ha organizado en Marbella el encuentro Nanomeet, cuyo objetivo es mostrar a empresarios y científicos las posibilidades de negocio que ofrece la nanotecnología. La propia Fuerte Hoteles está interesada en invertir en este sector, una de las razones de su apuesta por crear Marbella Tecnópolis.
APOYO
Fuerte Hoteles tiene su origen en 1957, cuando José Luque inauguró en Marbella el Hotel El Fuerte. Al fallecer en 1984, su esposa, Isabel García, se hizo cargo del negocio, al que después se incorporaron sus hijos. Hoy cuenta con seis hoteles, ubicados en Conil, Grazalema, Marbella, El Rompido y la Rivera Maya (México), y está en marcha la construcción del resort Calaceite en Torrox, además de proyectar un nuevo hotel en Almuñécar. El año pasado facturó 42,6 millones de euros y obtuvo un beneficio bruto de 12,5 millones. Sus prioridades son diversificar y seguir aumentando la rentabilidad y la calidad de servicio, para lo cual son clave la innovación (existe, por ejemplo, un concurso de ideas interno para los empleados) y la formación y motivación de la plantilla, compuesta por 558 trabajadores.