Los langostinos o la conocida gamba
blanca de la costa son inconfundibles por el color sonrosado de
su lomo al cocerse y el blanco inmaculado por el que sobresalen
sus patas. Bogavantes, langostas, cigalas y un molusco
con propiedades gustativas verdaderamente inconmensurables,
la coquina.
Es ciertamente obligado atacar en todo su frescor pescados
que provienen de los puertos de estos lugares, a la plancha
o fritos y que se sirven en calidad con los restaurantes de El Rompido. Los mariscos no deben faltar nunca en una buena
comida por todas estas costas. Y retenga en la memoria
un cefalópodo popular en toda la provincia: el
choco. Con esta sepia que da nombre a los habitantes
de la capital, "choqueros", y las antedichas
coquinas y mariscos se prepara un arroz caldoso mas emparentado
con los portugueses que con los levantinos que eleva la
cocina de Huelva a niveles de gran altura.
En materia de repostería, los dulces
fritos y enmelados son, sin duda, una gran exquisitez.
No se pueden quedar atrás los dulces elaborados
con la almendra. Desde la "coca" isleña,
de claros orígenes mallorquines, hasta la Torta
Real de Cartaya o de Bollullos, la almendra ha sido y
es elemento esencial en los postres y en no pocos guisos
de la provincia.
Por otro lado, tenemos las fresas que
se cultivan en el litoral onubense, Palos y Lepe. Solos
o en confituras, pueden ser un excelente final para una
comida.
En cuanto a los vinos, existe una Denominación
de Origen que está controlando la producción
de unos vinos afrutados, jóvenes que se suman
a la tradicional oferta dominada por los vinos con más
cuerpo, finos, olorosos y soleras de una calidad fuera
de toda duda.
Se pueden encontrar licores como los brandys de
La Palma, de conocido prestigio internacional
o los aquí llamados "aguardientes",
anisados de alta graduación muy digestivos para
después de una buena comida.
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