De la época Islámica también se han quedado muchísimos ejemplos en la ciudad como: los baños árabes, las Murallas...
Tras la conquista de la ciudad en 1485 por los Reyes Católicos se producen transformaciones que llegan hasta hoy en día: el ensanchamiento de las calles, las aperturas de las mismas para dar paso a amplias plazas, etc...
Pero sin lugar a duda, el siglo XVIII es el más emblemático en cuanto a la construcción de monumentos, de este siglo es el Puente Nuevo sobre el Tajo y la Plaza de Toros. A partir de ahí, durante el siglo XIX es cuando se ha forjado la leyenda de romanticismo e historia tanto de la ciudad, como de la serranía, en la que el mundo del Bandolero y la Tauromaquia hacen acrecentar la fama de “Arunda”.
MONUMENTOS:
Infinidad de monumentos son los que adornan la ciudad rondeña, pero sin lugar a duda hemos de destacar los dos que más fama han dado a la ciudad: el Puente Nuevo sobre el Tajo y la Plaza de Toros.
El Puente Nuevo es la obra maestra del arquitecto José Martínez Aldehuela y sobretodo la estampa más tradicional de Ronda. Con sus 98 metros de altura se construyó entre 1751 y se finalizaron las obras en mayo de 1793. Previamente en 1735 se había intentado otro puente que se construyó en mucho menos tiempo y que a los seis años se derrumbó costando la muerte a unas 40 personas.

Constituyó la unión entre la zona nueva y el casco antiguo de la ciudad y ayudó claramente a la expansión de la ciudad. Hoy en día alberga en su interior al centro de interpretación.
La Plaza de Toros: Fue inaugurada en 1785 tras seis años de construcción, también fue realizada por el mismo arquitecto que creó el Puente Nuevo, Martínez Aldehuela.
En la primera corrida celebrada en la plaza participaron Pedro Romero y Pepe Illo.
Es una de las más antigua de España y posee uno de los diámetros del ruedo más grande del mundo.
En el siglo XX es la dinastía de los Ordóñez la que sigue aumentando el mito de la plaza de toros y de Ronda como la ciudad “cuna del toreo”. Antonio Ordóñez instauró la tradicional Corrida Goyesca que se celebra todos los años a principios del mes de septiembre coincidiendo con la feria local del Pedro Romero.
Otros monumentos de interés son el Palacio de Mondragón, el Palacio del Rey Moro, las Murallas y Puerta Islámica, el Palacio del Marqués de Salvatierra, el Arco de Felipe V...
Sin duda alguna es una de las ciudades más bellas de Andalucía.
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