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Economía
La escasez de agua y la sobre explotación del suelo son
las principales limitaciones naturales de la economía
andaluza. Pese a la aridez climatológica, existen
2 parques nacionales y 24 naturales de alto valor ecológico
y paisajístico.
Por los recursos naturales que aporta y por su atractivo
turístico, el mantenimiento del medio ambiente es
fundamental para la región.
Hay que cuidar, por supuesto, la contaminación
de residuos industriales y urbanos, sobre
todo en Huelva, Sevilla y el Campo de Gibraltar, siendo
indispensable el ahorro energético en la industria
(energías
renovables) y en el consumo (transporte público,
reciclado de residuos, etc.).
El motor andaluz por excelencia: el turismo. El sector servicios
dedicado al turismo engloba un alto porcentaje de la creación
de empleo y, además, suma una parte sustancial al
PIB andaluz. Ya sea el turismo de sol y playa, como el turismo
de golf y, cada vez más, el turismo rural, hacen de
esta actividad económica la principal fuente de ingresos
de cada vez más familias. En localidades punteras
del campo como son Marbella, Málaga, Chiclana, Rota,
Conil, El Rompido o Isla Canela, la proporción de
empleos en el sector servicios dedicados al turismo y al
turista puede llegar a superar el 50% del total.
Andalucía presenta tres zonas fundamentales con
diferentes niveles
de actividad
económica, de población
y de renta, muy bien definidas y que se corresponde también con
unos determinados rangos de la geografía andaluza: la franja litoral
y grandes aglomeraciones urbanas, las áreas de alta montaña
y las grandes zonas de cultivo (olivo, vid y cereales son los productos
estrella)
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a) La más dinámica, situada
en la franja litoral y en las grandes aglomeraciones urbanas.
Cuenta con las mejores conexiones internas y externas, localizándose
aquí los 26 mayores núcleos urbanos de Andalucía.
Ocupando el 6% del territorio, concentran casi la mitad de
la población y generan el 70 % de la renta regional.
b) Las áreas intermedias, de base productiva rural
y urbana. Su estructura económica está diversificada,
aunque tienen su pilar fundamental en la agricultura. Ocupan
el 40 % de la superficie andaluza y soporta el 39 % de su
población. Básicamente se localizan en las
vegas y campiñas del Guadalquivir y en las hoyas del
surco intrabético (Antequera, Guadix,...). La base
agrícola permite una industria alimentaria ligada
a la fabricación de aceite, azúcar y productos
vitivinícolas.
c) Las áreas rurales de montaña y algunas
comarcas interiores. Ocupan la mitad de la superficie regional,
asentándose en ellas el 12 % de la población.
Por su carácter árido o abrupto, este terreno
es poco apto para su explotación agrícola,
predominando el modelo tradicional de agricultura extensiva
(monocultivo olivarero). Estas zonas menos ricas albergan
un importante patrimonio natural, lo que ofrece la posibilidad
de generar
renta y empleo a través de empresas de bienes y servicios
medioambientales y del turismo
rural y naturalista.
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Los instrumentos de ordenación territorial
que persiguen el crecimiento armónico de la región
son los planes de desarrollo y de infraestructuras, como
el Plan de Desarrollo Regional 2000-2006 y el Plan Director
de Infraestructuras de Andalucía 1997-2007.
Afectando especialmente a mujeres y jóvenes, el
desempleo es el principal problema de nuestra economía,
cuya tasa (de un 18 %) es 8 puntos superior a la española.
La renta regional se produce y distribuye según
determinadas pautas espaciales, funcionales y sectoriales,
existiendo una elevada concentración en las comarcas
del litoral y en las capitales de provincia, así como
en el sector servicios, en detrimento del industrial. Por
sus bajos niveles de renta, la capacidad de ahorro de los
andaluces es la mitad que la del promedio de todos los
españoles.
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Tras la integración de España
en el Mercado común (hoy Unión Europea) en
1986, Andalucía se ha visto afectada por tres circunstancias:
1º) Ha tenido que asumir obligatoriamente determinadas
políticas comunitarias que le afectan de forma considerable,
tal es el caso de la Política Agraria Común.
2º) Se ha visto beneficiada por la percepción
de un elevado volumen de ayudas procedentes de los distintos
fondos europeos.
3º) Esta inmersa en un proceso de convergencia real
o de reducción de las diferencias de renta con la
media de la UE.
Desde la integración de España a la UE,
se ha producido un acercamiento del PIB per cápita
andaluz al nivel medio europeo. La reducción de
las diferencias y la aproximación a los niveles
europeos se produce en las etapas expansivas de la economía,
en las cuales el crecimiento del PIB por habitante es superior
en Andalucía a la media comunitaria, ocurriendo
todo lo contrario en las fases depresivas. Es por tanto
necesario, aunque no suficiente, un crecimiento duradero
a medio y largo plazo para que nuestra región acorte
significativamente su diferencia de bienestar con otras
regiones europeas.
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Marbella

Estepona

Conil

El Rompido

Grazalema

Torrox Costa

La Herradura
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