Powell añadió que tomó la decisión "con pesar", pero insistió en que no era posible
lograr una conferencia con visos de éxito debido a que "se señala a un solo país del mundo, Israel".
"Tras hablar con nuestro equipo en Durban y otros
países que trabajan para lograr una conferencia existosa, estoy
convencido de que no será posible", dijo Powell. "Sé que no se puede
combatir el racismo con conferencias que producen declaraciones con
lenguaje lleno de odio, que suponen un salto atrás a los días en que se
asimilaba el sionismo al racismo", prosiguió Powell.
El secretario de Estado recalcó que su país otorgaba importancia a la
reunión, a pesar de que envió a una delegación de bajo rango. También
alabó los objetivos y el trabajo del secretario general de la ONU, Kofi
Annan, y del presidente surafricano, Thabo Mbeki, en la preparación y
organización de la conferencia. Powell insistió en que la misión
estadounidense trabajó "productivamente".
Israel retiraba poco después a su delegación en protesta por el proyecto
de resolución final, que considera "antiisraelí". "Llamo a nuestra
delegación que se encuentra en Durban a que regrese y sentimos el
lamentable espectáculo que se ha producido", dijo el ministro de
Exteriores, Simón Peres.
Peres acusó a los palestinos de querer "revivir el bloqueo a Israel, con la
continuación de la Intifada y una incitación salvaje". También acusó a los
países islámicos de no querer "escuchar la voz justa de Israel" y
agradeció la posición de EE UU. Israel había dicho que abandonaría
Durban si lo hacía EE UU, pero no en primer lugar, para evitar dar la
impresión de que Washington estaba sirviendo a los intereses de Israel.
Ya el pasado domingo, la delegación estadounidense había indicado que
estaba preparada para retirarse "en cuanto quede claro que la conferencia
ha sido secuestrada por el conflicto de Oriente Próximo". Quizá en
anticipación de este desenlace, el presidente de Suráfrica realizó duras
críticas a países desarrollados que participaban en la conferencia con
delegaciones de bajo nivel. Mbeki calificó el abandono de "error de
criterio" y culpó a EE UU de ser responsable de que el tema de Oriente
Próximo dominase la conferencia.
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Since 1988, South Pasadena has relied upon a local utility users tax to balance its budget and ensure continuity of vital municipal services. In 2000-01, the five
percent surcharge on gas, cable television, electricity, phone and water services generated approximately $1,639,000 for the city's general fund. This accounted
for 12 percent of a $13,166,000 general fund budget that funds library, police, fire, senior citizens, youth recreation programs and general city administration
functions. In FY 2001-02, the utility users tax will also permit completion of street repairs on Stoney Drive and a few other residential streets.
Volunteers will be asked to obtain financial information and scrutinize city services before making independent recommendations to the City Council. The South
Pasadena City Council has previously relied upon the independent judgment of citizen volunteer committees to verify the continued need for a utility users tax
and to make related recommendations to the City Council and the community at-large. |